En este blog contaré cosas personales, cosas que quizás os pueden ayudar o simplemente cosas que me vienen a la mente y necesito plasmarlas. Sea cual sea, espero os guste. Todo lo que vivimos nos marca y siempre intento aplicar en cada caso «que es lo que me ha enseñado esto» para así seguir creciendo.

Hacía unos cuántos años que no iba a la perrera de la Vall d’Albaida, dejé de ir por un contratiempo. Hace un tiempo que veo publicaciones al Facebook de los perritos que entran allí y hoy me he hecho el ánimo y he ido de nuevo.

En esta entrada no hablaré de como funciona una perrera, si está bien o si está mal. Esto es otra cosa. Lo que quiero que la gente tenga claro es que la perrera no es un lugar donde todos los perros tienen una segunda oportunidad.

Hay uno grupo de personas que se dedican a pasearlos. Pero no siempre pueden pasearlos a todos porque son muchos perros y pocas personas. También los difunden para que los adopten. Gracias a esto muchos de ellos encuentran familia.

Hoy he conocido a Brett, un perro con estereotipias por estar tanto tiempo cerrado dentro de la jaula. Cuando está en ella solo quiere que morder algo y salta de pared a pared sin cesar. Solo dos personas se atreven a sacarlo porque cuando entras, lo primero que coge lo muerde y ya no lo suelta. Lo he podido sacar a pasear y he comprobado el brutal nivel de ansiedad y estrés que tiene. Se hace sangre y todo en las encías de lo fuerte que muerde y nervioso que se pone. Una vez sale, es de lo más feliz oliendo y paseando. Puedes mimarlo y disfrutarlo. Y cuando hemos vuelto a la jaula le ha vuelto todo e incluso nos ha enganchado el pantalón con tanta fuerza que no podíamos con él. El pobre ya no sabe como decir que no soporta estar allí dentro. Es sumamente triste, me ha podido.

También hemos conocido a Tessa, una madre con un cachorro que ha mordido a una persona y ha enviado al hospital. Ahora, por haber mordido tiene que estar en cuarentena. Es una perra aterrorizada de miedo que seguramente para defender a su cachorro ha mordido, pero esto no significa que sea agresiva. Esto significa que la persona que se ha acercado a ella quizás no lo ha hecho como es debido. He podido estar con ella y ha acabado encima de mí pidiéndome más caricias.

Estos dos casos ahora mismo son los más complicados. Y luego hay muchísimos perros que solo quieren jugar, saltar, pasear, olisquear, que les acaricien sin parar.

Desde aquí hago un llamamiento a toda aquella gente que pueda y quiera ayudarlos. Todas las mañanas de lunes a viernes de 11 a 13,30h están los voluntarios paseando los perritos. Así que os animo a ir a pasearlos y darles un poquito de cariño. No sabéis lo que os lo agradecerán! También si tenéis mantas o cualquier cosa que abrigo, podéis llevarlo para que el invierno no sea tan helado.

Hay que ayudarles, por favor! Nos necesitan!

PD: Hace unas semanas ayudamos a una perrita que nos necesitaba. Os dejamos el video de su recuperación.

July
Tessa y su cachorro
Tessa
Tessa
Tessa
Brett
Brett